Herman@ en armas y en fe, Dios te guió en cada misión y te protegió en cada desafío. Al cerrar esta etapa de servicio, confiamos en que Él seguirá iluminando tu camino, concediéndote paz y dicha en esta merecida jubilación. Que la bendición del Altísimo, que nunca te abandonó, acompañe cada uno de tus nuevos días junto a los tuyos. ¡Dios te bendiga siempre!
Deseos de Jubilación para el Militar
Deseos de Jubilación
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Mi amor, hoy cierras un capítulo de servicio a la nación para abrir uno de vida plena a mi lado. Cada día que estuviste lejos, mi corazón guardaba el orgullo de tu entrega. Ahora, que cada amanecer sea nuestro, sin despedidas. Tu misión más importante ahora es ser feliz, y yo estaré a tu lado para siempre. Te amo.
Después de tantos años de que te dijeran 'a las cinco en punto'... ¡por fin es verdad! Que el único 'fuego' que tengas que apagar ahora sea el de la barbacoa. Disfruta a tope esta nueva misión llamada jubilación. ¡Te la has ganado!
¡Felicidades, hermano! Se acabaron las formaciones y las guardias. Ahora a disfrutar de la familia y el descanso bien merecido. Un abrazo fuerte y a por esa nueva vida.
Estimado compañero, tras una carrera marcada por el honor, el valor y el servicio incondicional a la patria, llegas a este merecido retiro. Nuestra gratitud por tu dedicación, liderazgo y sacrificio es eterna. Que esta nueva etapa te brinde la paz y la felicidad que tanto mereces, junto a tus seres queridos. ¡Enhorabuena y siempre adelante!
Que el Señor, tu máximo Comandante, bendiga abundantemente este nuevo camino. Tras años de proteger a otros, Él te cubra ahora con Su manto de paz y guíe tus pasos. Que encuentres en la fe la misma fortaleza que mostraste en el servicio, y que tu retiro sea un tiempo de gratitud, renovación y gozo en Su presencia. Dios te guarde siempre.
Mi amor, hoy cierras un capítulo de tu vida escrito con valentía y sacrificio. Cada día de ausencia, cada misión, fue por un bien mayor. Ahora, por fin, comienza nuestro tiempo. Te recibo con los brazos abiertos, sin despedidas que contar, para construir juntos cada amanecer en paz. Tu hogar, tu refugio, te espera.
¡Alerta! Un soldado de élite está a punto de ser dado de baja... ¡en el servicio doméstico! Que tu mayor preocupación ahora sea decidir entre la hamaca y el sillón reclinable. Disfruta de no tener que hacer la cama con esquinas perfectas. ¡Te lo has ganado!
¡Felicidades, hermano! Se acabaron las formaciones y las guardias. Ahora toca disfrutar a la familia y el descanso bien ganado. Un abrazo fuerte y a por esa nueva vida.
Estimado compañero, tras una carrera de servicio impecable y entrega inquebrantable a la nación, llegas a este merecido retiro. Tu valor, disciplina y liderazgo han dejado una huella imborrable en todos los que tuvimos el honor de servir a tu lado. Que esta nueva etapa esté llena de paz, logros personales y la satisfacción de un deber cumplido con el más alto honor. ¡Enhorabuena!
Que el Señor, tu comandante supremo, bendiga abundantemente este nuevo camino. Tras años de proteger a otros, que Su paz, que sobrepasa todo entendimiento, guarde ahora tu corazón y tu hogar. Que encuentres en esta nueva misión la misma gracia y fortaleza que Él te dio en el servicio. Dios te acompañe siempre, soldado fiel.
Mi amor, hoy cierras un capítulo de tu vida dedicado a la bandera con la misma entrega con la que construyes nuestro hogar. Esa mirada firme que conocí en uniforme, ahora la anhelo relajada, disfrutando cada amanecer a mi lado. Tu deber con la patria ha terminado; nuestra aventura juntos, recién comienza. Te amo.
¡Alerta! Se confirma la baja del servicio activo. Objetivo principal a partir de ahora: no extrañar el café del rancho y dominar el arte de la siesta estratégica. ¡Felicidades, soldado! La vida civil no sabe lo que se le viene encima.
¡Felicidades, hermano de armas! Se acabaron las formaciones y las guardias. Ahora toca disfrutar a tu familia y a ti mismo al máximo. ¡Te lo has ganado! Un fuerte abrazo.
Estimado compañero, tras una carrera marcada por el honor, el valor y el inquebrantable servicio a la patria, llegas a este merecido retiro. Que este nuevo capítulo esté lleno de la misma serenidad y propósito que guiaron tu camino en las Fuerzas Armadas. Tu legado de disciplina y lealtad es un ejemplo perdurable. ¡Felicidades y el más sincero agradecimiento por tu entrega!
Que Dios te bendiga en este nuevo capítulo de tu vida y te guíe con sabiduría y paz, recompensando tu valentía y sacrificio con días llenos de felicidad y serenidad. Nos unimos en oración para que encuentres en esta etapa una plenitud que solo la fe puede otorgar.
Mi héroe, ahora que dejas atrás las marchas y las misiones, deseo que encontremos juntos un nuevo rumbo lleno de amor y paz; tu valentía siempre será mi inspiración, y tus sueños, nuestro camino. Cada día contigo es un regalo, y espero que en esta etapa nuestras sonrisas y abrazos sean aún más frecuentes. Te amo más de lo que las palabras pueden expresar, y estoy emocionada por lo que el futuro nos reserva. A tu lado, cada día es una aventura y un privilegio.
¡Ahora puedes dormir hasta tarde sin tener que marchar al amanecer, pero cuidado, que nadie toque tu despertador de emergencia!
¡Finalmente ha llegado el momento de colgar el uniforme y disfrutar de la vida civil! Espero que esta nueva etapa le ofrezca muchas aventuras emocionantes y tiempo de calidad con sus seres queridos.
Le deseamos un retiro pleno y lleno de satisfacciones, sabiendo que su servicio ha sido un ejemplo de dedicación y honor.